Cantera Diez

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Historia del árbol de navidad

Cada fin de año muchas familias tienen la costumbre de que todos los 8 de diciembre, cuando se festeja el día de la Inmaculada Concepción de María, se arma y decora el arbolito para recibir en casa la Navidad. Pero, ¿alguna vez te preguntaste qué significa esta tradición y cuál es su origen? Lejos de pensar en un sentido  comercial, en sus inicios esta costumbre estuvo solo ligada a la religión, a la esperanza y a la bonanza. En la antigüedad, los germanos estaban convencidos de que tanto la Tierra como los Astros pendían de un árbol gigantesco, –el árbol del Universo–, cuyas raíces estaban en el infierno y su copa, en el cielo.  Alrededor del año 740, San Bonifacio –el evangelizador de Alemania e Inglaterra- usó un pino como símbolo del amor eterno de Dios, de la vida eterna y su forma de triángulo representa a la Santísima Trinidad.

En la Edad Media, esta costumbre se expandió en todo el viejo mundo y, luego de la conquista, llegó a América. El primer árbol de Navidad, decorado tal como lo conocemos en la actualidad, se vio en Alemania en 1605 y se utilizó para ambientar la festividad en una época de extremo frío. A partir de ese momento, comenzó su difusión: a España llegó en 1870, a Finlandia en 1800, y en Inglaterra en 1841.

¿Qué significa cada adorno?

Todo fue cambiando con el paso de los años, si en un principio se usaron manzanas y velas, hoy empleamos las tradicionales esferas y las guirnaldas con luces de colores. Veámos a continuación qué significan algunos de los adornos:

-Las esferas: Representan los Dones que Dios les da a los hombres. Las de color azul simbolizan el arrepentimiento; las rojas, las peticiones; las doradas, alabanzas y las plateadas, agradecimiento.

-La estrella: Es habitual ponerla en la punta. Ésta representa la fe que guía nuestra vida.

-Cintas y moños: Simbolizan la unión familiar y la presencia de nuestras personas queridas alrededor de todos estos dones.

-Angelitos: Son los mensajeros entre nosotros y el cielo y son los encargados de protegernos, por eso no pueden faltar en tu árbol.

-Las luces: No importa el color o si se prenden y se apagan. Ellas tienen un sentido, y es el de iluminar nuestro camino.

Pero lo más importante es celebrar con la familia llenos de fe, esperanza y amor.

Publicado por: Tania Fulgencio

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